




Copón de latón bañado en oro, 12 cm

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El copón de latón bañado en oro, con un diámetro de 12 cm, es un elegante recipiente eucarístico destinado a conservar las hostias y el Santísimo Sacramento. Su acabado dorado le proporciona un brillo noble, mientras que su forma armoniosa y su esmerado acabado realzan el carácter solemne de la liturgia.
Copa, tapa y nudo decorativo del copón
Dispone de una copa ancha y redondeada, cuya superficie lisa y brillante confiere al conjunto un aspecto clásico y digno. La tapa, perfectamente ajustada, está rematada con una pequeña cruz, símbolo de la fe cristiana que subraya la finalidad eucarística del recipiente.
El elemento más destacado es el nudo decorativo situado bajo la copa, adornado con estrías verticales marcadas y de textura irregular. Su acabado llamativo contrasta con la superficie lisa y bañada en oro del recipiente, aportando elegancia y un carácter representativo al conjunto. El nudo también cumple la función de una base estable, que permite colocar el copón cómodamente.
Gracias a su diámetro de 12 cm, constituye una solución práctica tanto para el uso litúrgico cotidiano como para las celebraciones solemnes. La combinación del latón resistente, el acabado bañado en oro y los adornos sutiles hace que armonice con los demás recipientes litúrgicos.
Material, medidas y elementos
- Material: latón.
- Acabado: bañado en oro.
- Diámetro: 12 cm.
- Copa: ancha y redondeada, con una superficie lisa y brillante.
- Tapa: ajustada y rematada con una cruz.
- Base: nudo decorativo con estrías verticales.
- Color: dorado, con un brillo elegante.
- Forma: clásica, funcional y representativa.
- Carácter: litúrgico, eucarístico y solemne.
Uso litúrgico en la misa y el sagrario
Está destinado a conservar las hostias y el Santísimo Sacramento, tanto durante la celebración de la Santa Misa como en el sagrario. Su copa ancha facilita la conservación y distribución de las hostias, mientras que la tapa rematada con una cruz subraya el carácter sagrado del recipiente.
Gracias a su fabricación en latón bañado en oro, su nudo decorativo y su forma clásica, constituye un elemento digno del equipamiento de una iglesia, una capilla o una sacristía. Combina con cálices, patenas y otros recipientes litúrgicos bañados en oro, creando un marco armonioso y solemne para la celebración de la Eucaristía.
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